Mis hijos se aburrían rápido de los juguetes y siempre terminaban pidiendo el celular. Con esta bola se entretienen lanzándola de un lado a otro y tratando de hacerla regresar.
Mi hijo pasaba casi toda la tarde viendo videos y jugando en la tablet. Desde que tiene la bola voladora prefiere practicar lanzamientos y mostrarnos los trucos que aprende.
Se la compré a mi nieto porque cuando llegaba a visitarme solo quería usar el teléfono. Ahora jugamos juntos en la sala y pasamos momentos muy bonitos en familia.
Buscaba una forma divertida de reducir el tiempo que mis hijos pasan frente a las pantallas. Esta bola llamó su atención desde el primer día y ahora juegan juntos durante horas.
Mi nieto estaba acostumbrado a entretenerse únicamente con videojuegos y videos. Le regalé esta bola y ahora se levanta del sofá para perseguirla y aprender nuevos trucos.
Mis dos hijos siempre discutían por quién usaba el celular primero. Con la bola voladora ahora comparten se ríen y se inventan diferentes formas de jugar.
La compré para que mi hijo tuviera una actividad diferente después de llegar del colegio. Ahora deja la tablet a un lado y se entretiene tratando de dominar el efecto bumerán.
Mis nietos llegaban a casa y lo primero que pedían era la clave del internet. Desde que les regalé esta bola prefieren jugar juntos y enseñarme cómo logran hacerla regresar.
Quería regalarle a mi hijo algo que realmente lo alejara un poco del teléfono. Las luces le encantaron y ahora pasa más tiempo moviéndose y jugando por toda la casa.